En 2025 han empezado a pasar cosas que muchos proyectos SEO no esperaban. Webs que seguían buenas prácticas han perdido visibilidad, métricas que durante años sirvieron como referencia han dejado de ser tan fiables y, al mismo tiempo, han aparecido nuevas formas de buscar información que no siempre terminan en un clic.
Google sigue siendo clave, pero ya no actúa en solitario. Las búsquedas se reparten entre el propio buscador, los asistentes de inteligencia artificial y las plataformas sociales, donde cada vez más usuarios descubren marcas, comparan opciones o toman decisiones. El usuario no ha dejado de buscar, pero sí ha cambiado cómo lo hace, dónde lo hace y qué espera encontrar.
¿Cómo ha cambiado la forma de buscar en Internet?
Menos búsquedas terminan en clic
Durante 2025 se ha consolidado un cambio que ya venía apuntando desde hace tiempo: una parte importante de las búsquedas informativas se resuelven directamente en la página de resultados. Definiciones, datos rápidos o dudas puntuales encuentran respuesta en los resúmenes generados por IA y en los resultados enriquecidos, sin necesidad de que el usuario visite una web.
Distintos estudios de Ahrefs y Pew Research Center confirman una caída progresiva del CTR en este tipo de consultas. No porque el interés haya desaparecido, sino porque la expectativa del usuario ya queda cubierta antes del clic.

Fuente: Ahrefs: Las AI Overviews reducen los clics en un 34.5%
Las consultas son cada vez más largas y naturales
Otro cambio claro en 2025 fue la forma en la que el usuario realiza sus búsquedas. Las keywords cortas y genéricas pierden peso frente a preguntas más completas, específicas y cercanas al lenguaje hablado.
Este comportamiento está directamente relacionado con la búsqueda por voz y con el uso habitual de asistentes conversacionales. El usuario ya no “piensa en palabras clave”, sino que expone su problema tal y como lo contaría a otra persona. Para Google, interpretar intención, matices y contexto se ha vuelto más relevante que detectar coincidencias exactas.
Google ya no es el único punto de partida
A este cambio se suma otro factor: muchas búsquedas comienzan fuera de Google. Plataformas como YouTube, TikTok o Instagram funcionan hoy como motores de descubrimiento y búsqueda, especialmente en fases tempranas del proceso de decisión.
Estudios de SimilarWeb muestran cómo el tráfico procedente de redes sociales compite directamente con el orgánico en determinados sectores. El usuario compara, se informa y valida opciones antes de llegar a una búsqueda tradicional.

Fuente: SimilarWeb: Clasificación de los principales sitios web
Estrategias SEO que aplicaremos en este año
Después de analizar los principales cambios que se han consolidado durante 2025, el siguiente paso es entender cómo debe adaptarse el trabajo como consultores SEO a este nuevo escenario. Hablar de tendencias en 2026 ya no consiste en anticiparse, sino en responder a comportamientos que ya están ocurriendo y que están condicionando la visibilidad, el tráfico y el negocio.
Las tendencias SEO que marcarán 2026 tienen un punto en común: ponen el foco en la intención real del usuario y en la utilidad del contenido, por encima del volumen o de la repetición de palabras clave. A continuación, repasamos las más relevantes y cómo se están aplicando en la práctica.
SEO conversacional y búsqueda por voz
Las personas ya no buscan “seguro coche barato”, sino “qué seguro de coche me conviene si uso el coche a diario y vivo en ciudad”. La diferencia no es solo semántica: es de intención. Estas búsquedas más largas y específicas revelan una necesidad concreta y, por tanto, una mayor probabilidad de conversión.
Este cambio se refleja claramente al analizar las consultas reales en Google Search Console. En muchos proyectos, las búsquedas que generan más tráfico ya no responden a combinaciones de palabras clave, sino a preguntas completas formuladas de manera natural.

¿Cómo adaptarte a la búsqueda conversacional?:
- Pensar los contenidos desde preguntas reales: Analizar cómo formulan las dudas los usuarios en Search Console, en formularios o en conversaciones comerciales aporta mucha más información que cualquier listado de palabras clave.
- Responder de forma directa en los primeros párrafos: Esto facilita que Google y los sistemas de IA identifiquen rápidamente la respuesta principal.
- Incorporar estructuras de preguntas y respuestas dentro del contenido: Ya sea en formato FAQ o integradas de forma natural en el texto.
EEAT y marca: la confianza como factor clave
Cuando varios contenidos ofrecen respuestas similares, Google y los sistemas de IA necesitan decidir en quién confiar. En 2026, esa decisión no se toma solo en función del texto, sino de la marca, la autoría y la credibilidad demostrada a lo largo del tiempo.
El EEAT (Experiencia, Conocimiento, Autoridad y Confianza) cobra especial relevancia en sectores donde la información influye directamente en decisiones importantes. Los proyectos sin una identidad clara, sin autores reconocibles o sin señales externas de confianza tienen cada vez más dificultades para mantener visibilidad, incluso aunque el contenido esté bien optimizado a nivel técnico.
¿Cómo reforzar el EEAT en tu estrategia SEO?:
- Mostrar claramente quién está detrás del contenido: Incluir autores reales, con perfiles profesionales visibles y experiencia relacionada con la temática tratada.

- Reforzar la identidad de marca dentro de la web: Páginas como “Quiénes somos” o “Nuestro equipo” ayudan a contextualizar quién presta el servicio y por qué es fiable.

- Apoyar los contenidos en experiencia real: Casos trabajados, ejemplos propios o datos internos aportan un nivel de credibilidad que el contenido genérico no puede ofrecer.
- Mantener coherencia fuera de la web: Reseñas, menciones en otros medios y perfiles sociales alineados refuerzan la confianza tanto para el usuario como para la IA.
Menos contenido genérico y más contenido que la IA no puede resumir
En 2026, el contenido que mejor funciona es aquel que aporta algo que no se puede condensar en un párrafo: experiencia real, comparativas complejas, decisiones contextualizadas o herramientas que requieren interacción. Cuando la respuesta no es inmediata, el usuario sigue necesitando entrar en la web para profundizar.
Cómo crear contenidos que sigan siendo relevantes frente a la IA:
- Apostar por la complejidad bien explicada: Guías que resuelven situaciones concretas, comparan escenarios o ayudan a tomar decisiones reales tienen más valor que los listados genéricos.
- Incorporar experiencia y criterio propio: Opiniones fundamentadas, aprendizajes de proyectos reales o matices que no aparecen en contenidos estándar marcan la diferencia.
- Crear recursos que requieren interacción: Calculadoras, configuradores, tablas comparativas avanzadas o herramientas prácticas obligan al usuario a implicarse.

La sinergia entre branding y SEO genera resultados que perduran: no se trata solo de visitas puntuales, sino de reconocimiento, fidelización, repetición, conversión y reputación. Una estrategia integrada permite maximizar el valor de cada contenido, cada visita y cada interacción.
SEO más allá de Google: redes sociales y vídeo como motores de búsqueda
Pensar el SEO únicamente desde Google se queda corto. Cada vez más usuarios descubren marcas, comparan opciones y resuelven dudas directamente en plataformas sociales como YouTube, TikTok o Instagram, especialmente en fases tempranas del proceso de decisión.
Estas plataformas ya no funcionan solo como canales de difusión, sino como auténticos motores de búsqueda. El usuario busca reseñas, tutoriales, comparativas o ejemplos reales, y lo hace en formato vídeo. Google, además, ha reforzado la indexación de este tipo de contenidos, integrándolos cada vez más en los resultados orgánicos.

Integrar redes sociales y vídeo en una tu estrategia SEO:
- Trabajar el vídeo como contenido indexable: optimizando transcripciones, capítulos y fragmentos clave para facilitar su comprensión por parte de Google.
- Coordinar SEO y Social Media desde el origen: compartiendo palabras clave, temáticas y enfoque para evitar esfuerzos aislados.
- Aprovechar el formato vídeo para resolver dudas concretas: muchas búsquedas encuentran en él una respuesta más clara y directa que en un texto largo.
¿Cómo medimos los consultores ahora?: de las métricas de visibilidad a las métricas de negocio
Una de las grandes transformaciones del SEO no está solo en cómo se posiciona, sino en cómo se mide. Métricas que durante años se utilizaron como referencia principal (sesiones orgánicas, impresiones o CTR) ya no reflejan por sí solas el impacto real del posicionamiento.
Con la aparición de respuestas directas, resúmenes de IA y búsquedas que no generan clic, parte de la visibilidad deja de traducirse en tráfico, pero no necesariamente en pérdida de negocio.
Cómo adaptar estas mediciones:
- Dar más peso a métricas ligadas a conversión: como leads, ventas o contactos generados desde el canal orgánico, incluso cuando el volumen de visitas es menor.
- Analizar el tráfico orgánico junto a otras fuentes
- Revisar el rendimiento por tipo de búsqueda: diferenciando entre contenido informativo, comercial y transaccional para detectar qué áreas aportan valor real.
- Cruzar datos de SEO con herramientas de negocio: como CRM o analítica avanzada, para entender el impacto real del posicionamiento en ingresos.la marca como un todo, identidad, valores, tono, experiencia, incluso en cada acción técnica o táctica de SEO.
¿Estás preparado para este nuevo año?
Si después de leer este artículo tienes la sensación de que tu SEO sigue funcionando, pero ya no es igual que antes, no es casualidad. Los cambios que se han consolidado durante 2025 están afectando a muchos proyectos, incluso a los que llevaban años aplicando buenas prácticas.
Si quieres revisar qué parte de tu estrategia sigue teniendo sentido y qué ajustes pueden ayudarte a ganar visibilidad y negocio en 2026, contar con una agencia de posicionamiento web con experiencia real en este nuevo escenario puede marcar la diferencia. Analizar bien el punto de partida es el primer paso para tomar decisiones acertadas y construir una estrategia adaptada a cómo se busca hoy.